18/03/10

chat1

Me hablaban demasiado sobre "la nueva sensación 2.0" basada en una idea original, simple en apariencia pero muy técnica, invitándome a que lo probara cuanto antes. Y así lo hice, intrigado por conocer el fenómeno social de moda en la red, una vuelta de rosca a las múltiples posibilidades que nos ofrece la tecnología actual. Hay cosas que nos llaman la atención... Chatroulette es una de ellas.

Quienes todavía no conozcan este portal, decirles que sólo necesitamos una webcam, un ordenador, conexión a Internet y tiempo libre. El invento consiste en conectarse al chat (recomendable con vídeo y audio, para completar la ronda) y esperar el feedback del personaje de turno, porque vaya jungla... La gracieta del día, vamos. Mucha soledad, gamberrismo, bastante patología y varios sobresaltos, buenos y malos, asumiendo que hay gente para todo. Ayer mismo, Mashable publicaba las estadísticas del perfil del usuario común. Un documento interesante y bastante revelador.

Mi primera impresión: caótica. Aunque si profundizamos en el tema podemos atribuirle más adjetivos: espontánea, morbosa, creativa, exhibicionista, imprevisible, desquiciante y un largo etcétera, síntesis del experimento social en toda regla. Aquí nada es real, todo es posible en un mundo creado para el anonimato, porque estamos interactuando con desconocidos que buscan lo mismo que nosotros, curiosear por ahí. A ver quién te toca, que es el auténtico epicentro que justifica su interés. Si en las redes sociales prima el sentimiento de comunidad (mesurado y políticamente correcto) Chatroulette es la pura antítesis.

No está de más probar esta experiencia, es divertida y transgresora, para sacar vuestras propias opiniones desde cualquier punto de vista. En mi caso tengo algo muy claro: imposible engancharse a esto, más que nada por faltarme tiempo libre... porque acaba cansando. Está bien para el jijí jajá, sobretodo compartiendo el momento risa con los amigos.

10/03/10

Imagen de previsualización de YouTube

Cuando un usuario medio, léase internauta habitual, comienza a preguntarse sobre la sensación de inseguridad en la Red, su derecho a la intimidad, la posible pérdida del control de sus datos personales... Quizás se esté dando cuenta de una realidad. La suya.

El poder de Google puede llegar a dar miedo, porque está en todas partes. Atentos al vídeo.

Cada cuál es responsable de sus acciones, pero no está de más reflexionar de vez en cuando: "Internet es una opción, nunca una obligación (¿o era al revés?)". Se abre el turno de las conclusiones.

20/01/10

geolocalizacion

Mientras me documentaba para redactar el anterior post, comentando las posibilidades de uso de las redes sociales para fines humanitarios, es decir, la tecnología aplicada en casos de emergencia (catástrofe de Haití), me topé con una novedad muy interesante: Foursquare.

Se trata de un servicio o juego basado en geolocalización que últimamente está en boca de todos, y mucho más desde su reciente operatividad a nivel mundial, globalizando y disponible para Android, iPhone, Palm y BlackBerry. Suena bien y por lo visto funciona mejor.

En términos de interactividad, el pasado 2009 fue el año de consolidación de Twitter, otro monstruo que no para de mejorar y ganar usuarios cada minuto... Una fórmula magistral. Al inicio del 2010 nos aventuramos a decir que Foursquare podría convertirse en la nueva "niña bonita" del panorama tecnológico. No es exageración, ya que viene registrando en promedio más de un check-in por segundo (o sea más de 86 mil check-ins en 24 horas). Bufff, casi nada.

La compañía no reveló la cantidad exacta de usuarios del portal, pero en TechCrunch se animan a lanzar que serían unos 200 mil registros y la verdad es que el crecimiento está siendo muy rápido; lo más interesante es que si combinamos ambas estadísticas nos muestran que los usuarios son de verdad muy activos, en comparación directa con otras redes sociales donde la gran mayoría casi ni actualiza su perfil...

Por más que pudiera parecernos una tontería, el convertir en un juego lo de compartir la localización es un gran hallazgo técnico y social, veremos qué les depara el mercado, muy receptivo y ávido de novedades curiosas. Así es la jungla interactiva.

13/01/10

haiti

Todavía no doy crédito a la terrible catástrofe natural ocurrida en Haití. Como ya sabréis, a estas alturas, un devastador terremoto de magnitud 7,3 en la escala de Richter ha sepultado literalmente a la población, creando un panorama de terror, miseria y caos. Todos los medios de comunicación se han hecho eco de la noticia, absolutamente todos. No hace falta repetir las cifras de cadáveres, graves pérdidas económicas en infraestructuras, comercios y estamentos sociales de la ciudad de Puerto Príncipe (totalmente arrasada)... la escena en sí misma es tan dantesca que duele imaginárselo. Hemos podido ver imágenes que dan fe de la enorme desgracia que, una vez más, se ha cebado con los más desfavorecidos. La injusticia no entiende de moral, está claro. Para colmo de males, a día de hoy, todavía siguen sin establecerse la comunicaciones. Si telefoneas a Haití, nadie puede responder.

Nosotros, que nadamos en la abundancia de recursos básicos, gracias a la avanzada tecnología que disfrutamos (casi sin valorar este privilegio) hemos podido comprobar la rápida organización de las ONG para la creación de múltiples campañas de solidaridad en Internet de ayuda urgente a la población haitiana, como por ejemplo Un Techo para mi País, una ONG que hace gestiones para comenzar a trabajar en la reconstrucción de Haití. La organización pretende construir, como primera etapa de su intervención, 100 viviendas de emergencia para las familias afectadas por el terremoto.

Si, como usuarios, decidimos focalizar nuestra atención, nuestras comunicaciones, nuestras recomendaciones en un tema en el que sentimos que podemos ayudar, seguro que estamos logrando una diferencia, y, por fin, podremos exclamar: ¡Las redes sociales sirven para algo!

Desde este humilde blog, quisiera animar a la sociedad a ayudar al pueblo haitiano a través de donaciones. Los expertos aseguran que las 72 horas siguientes son vitales, es el plazo máximo para encontrar supervivientes. Sin más, dejo aquí algunas referencias:

Estoy convencido de que tod@s podemos aportar nuestro granito de arena para colaborar con una causa justa. Para nosotros supone un pequeño esfuerzo económico que puede ayudar mucho. Ellos lo necesitan más que nosotros. Espero que este mensaje llegue muy lejos, no sólo a nivel participativo, sino también al fondo de nuestros corazones.





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