
No exagero cuando opino que le queda poco tiempo de existencia al Search Engine Optimization (SEO). Nadie sabe bien cuando ni dónde, pero acabará muriendo. La optimización de los motores de búsqueda ha sido "la niña bonita" entre los programadores más avanzados durante mucho tiempo, convirtiéndose en tarea provechosa entre la élite masiva de expertos en posicionamiento web, pero su eficiencia va perdiendo fuelle a marchas forzadas...
Tanto años hablando (y oyendo hablar) de SEO y, tras muchas horas de aprendizaje, esfuerzos, dedicación exclusiva y grandes esperanzas, resulta que tanto tecnicismo está perdiendo la batalla contra las "inofensivas" APIs (Advanced Programming Interface). Actualmente es su enemigo directo.
Facebook y Twitter, esos grandes monstruos de la Red, ofrecen desde hace poco la posibilidad de consumir y producir interfaces en forma de APIs, en vez de capas en el browser, a la que pocos, aunque en número creciente, se van ocupando. Todo está cambiando mucho. Ahora reina la popularización, democratización y las facilidades para crear una web más linkeada que nunca.
De hecho, Yahoo! y Google también son pioneros en producir APIs de todas sus producciones. El SEO se resiste todavía porque debe estar incorporado al conjunto de saberes de todo webmaster, como cualquier otro protocolo o estandar de producción, como pueden ser HTTP, HTML, CSS, y todo lo que se agrupa bellamente en w3.org. Es práctica casi obligatoria, pero cada vez menos.
De cara a los profesionales, el caso es que haremos mejor SEO si lo dejamos de lado y nos ocupamos de consumir y producir APIs. Los resultados serán mejores y su tiempo de espera se verá reducido satisfactoriamente... Hasta que lleguen las próximas novedades (quizás en pocos años, quizás en pocos días). ¡Vaya usted a saber!









