
Una de las funciones más comunes entre los marketers interactivos -cada vez somos más polivalentes- consiste en aplicarse tareas de editor, comenzando a pensar como ellos con el fin de ofrecer contenidos de calidad, porque "las marcas son medios" y el público está atento. Se podría establecer un claro paralelismo con las teorías de Darwin sobre la evolución de las especies...
Está claro que, hoy en día, los contenidos que generamos en Internet conforman una parte importante de la estrategia de marketing, como bien indica Rebecca Lieb en Econsultancy. Como es lógico, el estilo en las campañas digitales evoluciona constantemente, aunque todavía existen ciertos puntos en común que se mantienen intactos de cara a la audiencia. Por abreviar un poco, los temas clave se podrían resumir en la siguiente lista:
- Fíjate un objetivo: debemos preguntarnos siempre qué se pretende conseguir.
- Conoce a tu audiencia: si no conocemos a quién nos dirigimos diriges y qué les interesa, un detalle a tener en cuenta.
- Elige el canal más adecuado: la website no debe ser tu única vía de comunicación, debemos tener en cuenta que existen muchos tipos de contenidos para complementarla.
- Define los mensajes y temas clave: qué tienes que aportar que sea interesante para esa audiencia, procura ser coherente en todos tus mensajes en todos los canales.
- Crea un calendario editorial: resulta clave establecer una frecuencia de actualizaciones que puedas asumir, asigna cada tema relevante a un día diferente y crea algunas secciones fijas más ligeras y fáciles de hacer pero que atraigan visitas.
- Conviértete en líder de opinión: observar e interpretar la realidad tiene más valor que replicar noticias.
- Deja que otros participen: entrevista a expertos del sector, fans o empleados (puedes hacer incluso una sección fija) y conviértelos en colaboradores (siempre con una guía editorial).
- Escucha: monitoriza el feedback de tu audiencia y responde a sus comentarios, tanto dentro como fuera de su casa.
Esto es sólo la esencia de las acciones, la correcta ejecución hay que trabajarla convenientemente. El estilo de cada cuál es personal e intransferible. Como decía un célebre spot televisivo de los años ochenta (que paradójicamente se convirtió en fenómeno social) recomendando: "Busque, compare y si encuentra algo mejor... cómprelo". Frase mítica e inperenne donde las haya.










