
Ha llegado en el momento esperado por todos los tecnosexuales (léase amantes de los gadgets y la electrónica de consumo). La novedad ya está en manos de algunos afortunados, que disfrutan con un formato original y revolucionario. Digno de etiquetar una generación, el invento no es para menos.
Los señores de Apple saben muy bien como funciona todo esto de la viralidad, las filtraciones informativas y las previsiones de ventas... Durante meses han sabido magnificar el interés de la audiencia gracias al infalible boca-oreja y los rumores en millares de blogs y portales especializados. Como siempre (en la filosofía de la marca) han generado un gran interés e expectativas del producto, que han girado en torno a la fecha de su lanzamiento, haciendo del concepto deseo su principal arma. Con sólo decir: "El iPad ya está aquí" crean su slogan oficial y se quedan tan anchos...
Como es lógico, ya comienzan a florecer sus posibilidades "técnicas" gracias a las mentes creativas del planeta:
Ya son muchos años innovando en el sector y vendiendo las perdices antes de cazarlas, realmente existen pocas marcas con tanto potencial comercial. Las cosas como son... Porque recordemos que Apple está dentro del selecto y exclusivo club de las lovemarks (categoría respetada por cualquier empresa).
Hasta ahora sólo había visto fotos y vídeos, sólo había leído comentarios... Pero hoy mismo he podido testarlo personalmente, ha sido en What's On, la agencia de nueva publicidad antes conocida como Quin Team! (auténticos apasionados de las nuevas tecnologías). Mi primera impresión: fantástico, fue una sensación difícil de describir (no exagero), algo nuevo. Pero ya estoy tranquilo, ya lo he probado.
A partir de aquí, seguiremos atentos al comportamiento del consumidor potencial, sobretodo en el mercado nacional, para descubrir nuevos comentarios respecto a un invento que cambiará radicalmente la forma de entender y consumir los contenidos multimedia y el acceso a Internet.
Comienza una etapa interesante en el desarrollo de la prometedora industria de las aplicaciones... La verdad, mola.









