11/11/09

Imagen de previsualización de YouTubeMucho se está hablando sobre los cambios sociales y tecnológicos que comportará la entrada en el nuevo decenio. Por la experiencia vivida, a lo largo de varios lustros, es impepinable la aparición de novedades en diversos sectores de bienes de consumo: automóviles, electrónica, tendencias, materiales, etc. que seguramente nos presentarán como lo más in del mundo mundial (como viene siendo habitual).

Pasar de los años '00 a los '10, aparte de raro puede ser trascendente en muchos aspectos, sobretodo en lo que a tecnología se refiere. Si consideramos reciente la transición de la web 1.0 (informativa), a la web 2.0 (conversativa), ahora se intuye el comienzo de la web 3.0 (semántica) también conocida como "web de datos". Este neologismo se utiliza sobretodo para designar la evolución del uso y la interacción en la Red a través de diferentes caminos, pero vamos... es una mejora más. Dicen que será más amigable y fácil de usar que la actual porque entenderá el lenguaje coloquial de las personas, estando muy presente en múltiples gadgets de nuestro entorno más próximo: dispositivos fijos (PC), portátiles (móviles, notebooks), electrodomésticos (TV, reproductores) y todo aquello que pueda incorporar un chip (accesorios, ropa, juguetes...). Uf.

En realidad tiene algo de curioso y mucho de inquietante, por un lado dejaremos de "infoxicarnos" en los motores de búsqueda comunes usando un lenguaje tipo indio apache: "Tiendas flores Barcelona", permitiendo que las máquinas de procesamiento inteligente (de última generación) interpreten semánticamente nuestras consultas y, lo más fuerte, obteniendo respuesta perfectas, sin titubeos y de forma instantánea. Lo más sorprendente es que, en estos casos, los sistemas informáticos usarán "agentes inteligentes", es decir, programas avanzados que funcionarán sin operadores humanos (vaya, que seremos prácticamente prescindibles). La cosa va de metadatos, inteligencia artificial, metalenguajes y contextualización de contenidos. El poder de las máquinas.

En resumen, la web 3.0 añadirá significado a nuestra cotidianidad interactiva, exprimiendo al máximo la capacidad virtual de los ordenadores que utilizamos en beneficio del conocimiento global. En realidad es bastante más complejo de lo que parece puesto que será un proceso evolutivo en construcción permanente (Web 3D y Web centrada en multimedia). Cuanto más sabemos, más queremos conocer... ¿No os pica la curiosidad?





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