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Pasos y desarrollo de una estrategia digital competente

En los últimos años, se ha popularizado mucho el uso de términos de la publicidad o del marketing cuando, en muchas ocasiones, se ignoraba su significado real. Es lo que pasa a veces con el concepto de estrategia digital. Las empresas saben que necesitan una, pero no tienen claro ni lo que es ni por qué les hace falta. Este desconocimiento es algo que va a jugar en su contra. Por eso, aquí te queremos aclarar al detalle qué engloba este término y de qué forma estructurar tu propia estrategia. ¿Te apetece aprender todo esto? Comencemos...

¿Qué es una estrategia digital?

Una estrategia no es más que una idea. Supone pensar una forma eficiente de alcanzar un objetivo: ya sea relevancia, un público cohesionado o aumentar las ventas. En este sentido, puedes entender la estrategia como el conjunto de acciones que se emplean en el terreno digital para alcanzar esos objetivos.

Parece sencillo. Sin embargo, uno de los elementos más importantes que van a definir perfectamente qué estrategia es correcta y cuál no será su coherencia. Hay que entender que la comunicación digital debe plantearse en forma de bloque y, si bien ha de variar de una plataforma a otra o distinguirse entre las acciones de los competidores, ha de emitir un solo mensaje.

Sucede igual en las campañas de comunicación tradicionales. Si piensas, por ejemplo, en una campaña electoral de un partido, verás que toda su comunicación se destina a crear una idea en su público. En el ámbito digital, una estrategia no es tan diferente. Consiste en dejar en la mente de los consumidores un puñado de ideas que puedan asociar, en todo momento, con tu marca. Y esto lo puedes conseguir gracias a la realización de diferentes acciones en medios digitales y el entorno online.

¿Qué involucra una estrategia?

Hay diferentes departamentos de comunicación o secciones del planteamiento publicitario involucradas en este proceso. Lo ideal es que se trabajen todos estos aspectos a la vez, ya que, como te decíamos más arriba, es la coherencia del plan lo que garantiza que este vaya a funcionar y causar el impacto que esperamos. Estos son los departamentos o aspectos sobre los que hay que trabajar.

Branding

Una identidad de marca bien trabajada que pueda sostener con coherencia las acciones, los mensajes y las ideas que quieras lanzar en el entorno digital. Si tu empresa, por ejemplo, se caracteriza por la seriedad, va a resultar demasiado contradictorio que, por ejemplo, una de tus acciones en redes sea subir unos tweets de carácter humorístico.

Tienes que revisar la coherencia narrativa de los mensajes que vayas a lanzar, puesto que solo de esta manera podrás saber exactamente qué está permitido que digas y qué no.

Buyer persona

Definir el público objetivo de una manera especialmente exhaustiva es una de las condiciones inapelables para que tu estrategia pueda tocar diana. Piensa que, si sabes a quiénes hablas y conoces qué les preocupa y buscan, podrás ofrecerles soluciones, respuestas y el trato que necesitan.

Conocer bien a tu público es esencial en todas las fases que vaya a atravesar tu empresa. Pero, cuando llega el momento de lanzar una nueva ofensiva en comunicación, más todavía. Actualiza correctamente la base de datos de tu público y entiende bien de qué manera te vas a dirigir a este. Será un paso esencial.

Plataformas

El equipo de web y redes sociales tiene que trabajar de la mano. Diseñadores gráficos, copys, redactores y el equipo de arte tienen que empezar a desarrollar contenidos que encajen correctamente con los objetivos de la estrategia que hayas diseñado. Al mismo tiempo, han de guardar paralelismo con la estructura de marca que tengas y el público al que te quieras dirigir.


Como ves, cobra mucha importancia disponer de un equipo que trabaja conjuntamente en cada uno de los nuevos pasos que van apareciendo en el camino. Es una manera muy útil de que no haya versos libres que puedan afectar o entorpecer el resultado final.

Indicadores

El equipo de analítica tiene un papel clave en esto. Va a tener que determinar los KPIs (indicadores o las señales) que van a fijar si la campaña ha funcionado correctamente o no lo ha hecho. No es solo una manera de medir el éxito de una campaña, sino que también es el mejor método para corregir posibles imperfecciones o ir perfilando mucho mejor la idea hasta que esta pueda tener cabida entre el público.

El departamento de análisis tendrá que ser el más crítico con el trabajo y poder desarrollar indicadores fiables para entender cómo está funcionando realmente la estrategia.

¿Cómo crear una estrategia exitosa para marcas y empresas?

Hasta ahora, solo te hemos explicado los departamentos implicados, pero no ha quedado claro el timing a seguir. De la misma manera, es normal que tengas dudas sobre el proceso que se debe llevar en la creación de una estrategia integral para una empresa. Por eso, te resumimos aquí los principales pasos.

Objetivos

¿Qué es lo que buscas realmente? Lo más obvio es suponer que, cuando se inicia un plan así, es por el hecho de que hay algo que quieres corregir, cambiar o mejorar. Pues bien, lo primero es entender la dimensión del problema al que te estás enfrentando.


¿Estás buscando más ventas? Vale, ese puede ser un objetivo. Ahora bien, ¿cómo va a influir eso en tu empresa?

No todo pasa por pensar el objetivo final que te hayas propuesto. También es necesario que pienses en la manera en la que su persecución y consecución vayan a modificar tu negocio. Por ejemplo: quizás quieras más ventas, pero... ¿puede tu departamento de producción y reparto hacerse cargo de este objetivo? Trata de pensar también este tipo de opciones.

Situación

Probablemente, lo más interesante de todo el proceso: su parte más analítica. La idea general de este momento es la de definir un diagnóstico claro sobre qué sucede y puedes hacer al respecto. Por ejemplo, sobre un objetivo dado (pongamos el de aumentar las ventas, mencionado más arriba), hay que valorar qué opciones existirían para lograrlo.

Una forma de hacerlo es, por ejemplo, a través de un análisis DAFO. La idea en esta fase del proceso es empezar a desarrollar una serie de ideas sólidas que permitan formarse un mapa claro de la situación. Algunos aspectos que entran en juego en este apartado son los siguientes:

  1. Entender el punto de partida de la empresa. ¿En qué momento se encuentra? ¿De cuánto presupuesto dispone? ¿Qué fuerzas creativas te ayudarán en el proceso?

  2. Comprender la situación o el mercado. ¿El objetivo que te has marcado es realista? Y, si lo es... ¿hasta qué punto? Estas preguntas son especialmente importantes. Una estrategia bien diseñada se puede ir al traste si, sencillamente, te has marcado unos objetivos inasumibles. Lo primero de todo siempre es buscar elementos factibles y accesibles.

  3. Medir los competidores. Tal vez haya una empresa rival que, sencillamente, se vaya a comer tu segmento del mercado. Entiende sus marcas y lo que representan y, de la misma manera, trata de medir cómo te puedes colar para ofrecer algo diferente.

  4. El momento y el lugar. Mide tu fuerza en los medios digitales que vayas a utilizar. Y, del mismo modo, trata de entender el calendario de tu público y cómo de oportunas serán tus acciones en cada momento. Esto es esencial.

Público Arriba hemos visto que un paso consiste en entender la psicología y las motivaciones de los consumidores. Sin embargo, en este punto del plan, lo que más necesitas es una información detallada acerca de sus costumbres, sus horarios o los canales que emplean en el día a día.

Cuando pensamos en público, tenemos que entender que aquí el objetivo es el target a fijar en la campaña o la estrategia. A quién hablamos, cómo lo haremos, en qué medios y en qué momentos.

Implementación

Finalmente, un hilo narrativo que englobe las acciones que se vayan a realizar y en el que también se puedan estructurar los modelos de futuras acciones que se lleven a cabo. Es decir, un plan de comunicación en medios digitales.

Esto pasa por:

  • Elegir los mensajes. Tienes que entender qué vas a decir y a quién. Elige el tono y aquello que más relevante pueda resultar.

  • Elegir los medios. Las redes sociales que vayas a utilizar, los medios digitales con los que vayas a colaborar o los contenidos que vayas a crear. Este tipo de decisiones tienes que determinarlas aquí.

  • Elegir los tiempos. Mide todas tus acciones. Busca aquellos momentos en los que más repercusión puedan alcanzar estas. De esta manera, tendrás un mayor éxito en tu campaña. Cuanto más dejes programado, mejor, ya que podrás activarte antes si vienen problemas o complicaciones.

En definitiva, una estrategia digital es un trabajo global que abarca una gran cantidad de equipos en tu empresa. Para llevarla a cabo, lo mejor siempre es contar con profesionales que sepan medir cuándo llevar cada acción a cabo. Y que tengan conocimientos sólidos acerca de cómo planear un enfoque tan amplio.

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